BULLYING – UN FENÓMENO EN AUMENTO

Han pasado más de 20 años, desde que Dan Olwes publicara su estudio sobre el “matoneo” en Europa, donde da cuenta de lo creciente y peligroso del fenómeno en las aulas escolares y los efectos del mismo en el comportamiento y disposición para aprender por parte del afectado. Estudios posteriores siguen revelando lo inquietante del asunto y los grupos escolares de mayor incidencia, demostrando que cada vez se vinculan a prácticas bullying niños y niñas de más corta edad.


La palabra bullying proviene del vocablo inglés “bull”, que significa toro, se asocia este animal a una figura de fuerza y superioridad, que aparentemente se traduce en la circunstancia de poder ejercer un dominio sobre los demás. Modernamente se utiliza para definir una serie de conductas lesivas practicadas en forma sistemática y persistente sobre la humanidad y pertenencias del otro por algunos niños y jóvenes. Tales acciones negativas se pueden llevar a cabo mediante contacto físico, verbalmente, a través de medios tecnológicos o de otras maneras como hacer muecas o gestos insultantes e implican la exclusión intencionada del grupo.
Se han vinculado nuevos elementos en el acoso escolar que hacen que el fenómeno trascienda hasta el ciberespacio. Es el llamado “Ciberbullying”, práctica constante desde hace ya casi una década, en donde el mejor mecanismo para ofender, difamar, amenazar y dañar la reputación de una persona es el correo electrónico, facebook, Twiter y otros utilizados por el “matón” para su fechoría. Según el estudio de Olwes los acosadores tienden a mostrar algunas de estas características:
Una fuerte necesidad de dominar y someter a otros compañeros y salirse siempre con la suya. -Son impulsivos y de enfado fácil. -No muestran ninguna solidaridad con los compañeros victimizados.


-A menudo son desafiantes y agresivos hacia los adultos, padres y profesorado Incluidos.
-Con frecuencia están involucrados en actividades antisociales y delictivas como vandalismo, delincuencia y drogadicción.
-En el caso de los chicos tienden a ser más fuertes que los de su edad y, en particular, que sus víctimas.


Puede considerarse a la persona que practica matoneo como un enfermo social, pues tal incapacidad de aceptar al otro a partir de las diferencias, o el disfrute haciendo sufrir a su próximo fácilmente trasciende a formas a patología psicosocial. De igual modo las causas del bullying deben buscarse en ondas perturbaciones socioafectivas del núcleo familiar escolar.


El bullying o “matoneo” ocasión: graves perturbaciones emocionales como el aislamiento, baja autoestima y depresión por nombrar solo tres comportamentales, como el rechazo la autoridad y a las normas institucionales; y, actitudinales con poca disposición para el estudio, rendimiento académico y deserc escolar por parte de las víctimas. algunos casos complejos de práct bullying, donde se ve afec grandemente la parte emocional d víctimas, se ha llegado has suicidio.

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